jueves, 19 de febrero de 2009
martes, 10 de febrero de 2009
Lo último para ser obvia.
Eran conocidos en las calles del barrio, conocidos en todos los bares y tabernas.
Él tan serio, tan alto, tan pálido y delgado, ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
[...] Bebían y se amaban, o eso parecía, discutían a veces, a veces sonreían, se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto, el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre, iba vestido todo de riguroso luto,
venía borracho y solo, traía el gesto serio, y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno, y había decidido considerarla muerta,
y brindar por su olvido y su descanso eterno, y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros: vasos vinos y risas, alguna vomitona,
abrazos de amistad, eterna aquella noche.
Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Bueno si, los roles están invertidos en la versión original.
Él tan serio, tan alto, tan pálido y delgado, ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.
[...] Bebían y se amaban, o eso parecía, discutían a veces, a veces sonreían, se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto, el amor es difícil y extraño en estos tiempos.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Él entró una noche en el bar de costumbre, iba vestido todo de riguroso luto,
venía borracho y solo, traía el gesto serio, y en las manos una corona de difuntos.
Ella le había dejado, nos explicó sereno, y había decidido considerarla muerta,
y brindar por su olvido y su descanso eterno, y celebrar su entierro de taberna en taberna.
Así que allá nos fuimos, y para qué contaros: vasos vinos y risas, alguna vomitona,
abrazos de amistad, eterna aquella noche.
Requiescat y brindemos por ella y su memoria.
La noche debilita los corazones, noches de funeral, de vino y rosas.
Brindemos por el amor y sus fracasos, quizás podamos escoger nuestra derrota.
El sol limpia las calles, la memoria, feroces pasiones atenúa.
Invéntate el final de cada historia, que el amor es eterno mientras dura.
Bueno si, los roles están invertidos en la versión original.
lunes, 9 de febrero de 2009
Algunos sabran entender.
Dos horas después llegaron todos menos tú,
cada quién ocupó su localidad, a mí
me plantó el príncipe azul.
Lo primero que quise,
fue marcharme bien lejos,
a la orilla pero no de la chimenea,
a la ola de frío.
Con la frente marchita,
me fui cantando la canción más hermosa del mundo.
Bien me hubiera venido el rap del optimista,
pero así estoy yo sin ti,
contabilizando el inventario de amores eternos,
(de cuando era más joven)
e inventando un tratado de impaciencia.
Contigo tengo protagonista para los cuentos que yo cuento,
la canción de las noches perdidas y con quien bailar
el rocanrol de los idiotas.
Como decirte, como contarte,
que nos sobran los motivos.
Quedate a dormir,
mañana será otro día.
Incluso en estos tiempos, dudo si esta boca es mía,
y consuelo a más de 100 mentiras con pastillas para no soñar.
[Y aunque se que no era, el más guapo del mundo, juro que era más guapo,
más guapo que cualquiera.]
Y sin embargo, es mentira que contigo amor se llama juego.
Resumiendo, esta cerrado por derribo.
-yoqueriaquererloquerer-
cada quién ocupó su localidad, a mí
me plantó el príncipe azul.
Lo primero que quise,
fue marcharme bien lejos,
a la orilla pero no de la chimenea,
a la ola de frío.
Con la frente marchita,
me fui cantando la canción más hermosa del mundo.
Bien me hubiera venido el rap del optimista,
pero así estoy yo sin ti,
contabilizando el inventario de amores eternos,
(de cuando era más joven)
e inventando un tratado de impaciencia.
Contigo tengo protagonista para los cuentos que yo cuento,
la canción de las noches perdidas y con quien bailar
el rocanrol de los idiotas.
Como decirte, como contarte,
que nos sobran los motivos.
Quedate a dormir,
mañana será otro día.
Incluso en estos tiempos, dudo si esta boca es mía,
y consuelo a más de 100 mentiras con pastillas para no soñar.
[Y aunque se que no era, el más guapo del mundo, juro que era más guapo,
más guapo que cualquiera.]
Y sin embargo, es mentira que contigo amor se llama juego.
Resumiendo, esta cerrado por derribo.
-yoqueriaquererloquerer-
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